Elimina el estrés innecesario de tu vida

Elimina el estrés

El estrés puede provenir de una variedad de situaciones en nuestras vidas. Plazos para terminar un trabajo. El tráfico. Las deudas. Discusiones con una pareja o con un amigo. Cuando estamos estresados nos sentimos menos felices y puede hacer que nos desquitemos del mismo comiendo alimentos pocos saludables, fumando o bebiendo.

Si bien no es posible vivir una vida 100% libre de estrés, tú puedes contribuir a reducir un poco el estrés del día a día, lo que te conducirá a una vida más feliz, más saludable. No tienes necesariamente que hacer un cambio radical en tu vida. Tan sólo unos pequeños cambios pueden producir un gran impacto.

Tomate un tiempo para divertirte

No importa lo ocupado que estés, siempre hay tiempo para divertirse. No importa que te tomes unos pocos minutos para ver un divertido vídeo de YouTube o te tomes algo de tiempo para jugar con tu perro, es esencial disfrutar de los pequeños momentos de la vida.

Cuando liberas tu mente de aquello que te está estresando y te centras totalmente en algo que te divierta, podrás conseguir ser más exitoso a largo plazo. Al final de tu vida, seguro que no desearías haber pasado más tiempo en el trabajo. Pero es posible que desearas haber pasado más tiempo divirtiéndote.

Realiza una cosa a la vez

Muchos de nosotros pensamos que la multitarea es un hábito deseable. Sin embargo, tratar de hacer dos o tres cosas a la vez puede hacer que nos pongamos frenéticos y que nos agotemos física y mentalmente – en última instancia, nos va a llevar más tiempo completar nuestras listas de tareas que si hubiéramos hecho una sola cosa a la vez.

No hay nada malo en trabajar a un ritmo lento y constante, centrándote en un proyecto o aspecto de tu vida a la vez antes de pasar a la siguiente. Como seres humanos, esto es como se supone que funcionamos mejor. Si estás conduciendo, sólo conduce el coche. Si estás al teléfono, simplemente hable. No sientas la necesidad de hacer ambas cosas a la vez.

Deja de tratar de controlar lo incontrolable

¿No sería maravilloso si pudiéramos hacer que todo siga su camino, todo el tiempo? ¡Por supuesto que sí! Sin embargo, ninguna persona controla totalmente todos los aspectos de su vida y menos podemos controlar la forma de actuar de otras personas. No importa si son las personas, las situaciones o hasta el tiempo que hace – cuando nos preocupamos por cosas que escapan a nuestro control, nos volvemos más ansiosos de lo que tenemos que ser.

Lo único que puedes controlar es a ti mismo y tus reacciones a lo incontrolable. En lugar de tratar de controlar la forma en que otras personas actúan, controla cómo reaccionas ante ellas. Tú serás mucho más feliz a largo plazo.

Ten expectativas realistas

Siempre debemos establecer altos estándares y tener altas expectativas para nosotros mismos, pero no tan altas que resulten poco realistas.

Así que, mientras tú esperas lo mejor de ti mismo, no deberías crear expectativas poco realistas sobre aquello en lo que te quieres convertir o sobre lo que quieres hacer. Si creas expectativas poco realistas, te vas a comprometer con el fracaso y la decepción. Siempre ve por objetivos realistas y alcanzables. Esto es saludable para tu bienestar físico y emocional.

“Cada estrés deja una cicatriz indeleble, y el organismo paga por su supervivencia después de una situación estresante, al convertirte en una persona un poco más vieja.”
Hans Selye

Fuente: Elimina el estrés innecesario de tu vida.

Interrupción del paro por trabajo

Según el tipo de prestación recibida y el nuevo contrato, el trabajador podrá volver a cobrar el paro que interrumpió antes de iniciar el trabajo o solicitar otra prestación

  • Por PABLO PICO RADA
  • 25 de septiembre de 2012

– Imagen: Elena –La oferta de trabajos temporales en la época estival supone para muchos parados una oportunidad deencontrar un empleo. Pero una duda surge en torno a esta cuestión, si se cobra el paro. Una vez finalizado ese periodo de contratación temporal y tras haber interrumpido la prestación, ¿es posible volver a cobrar la antigua prestación o debe solicitarse otra con las nuevas cotizaciones efectuadas? La respuesta varía en función del tipo de prestación recibida, ya sea una contributiva o un subsidio por desempleo, así como de la duración, tipo y régimen del contrato. En el presente artículo se muestran las distintas posibilidades reguladas por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, a través del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

 

Trabajo por cuenta ajena a tiempo parcial

  1. Con prestación contributiva

    Quienes estuvieran recibiendo una prestación contributiva (aquellas que cotizan a la Seguridad Social) y comiencen a trabajar a tiempo parcial y por cuenta ajena, tienen dos opciones:

    • Interrumpir el cobro de la prestación: supone cancelar la prestación mientras está vigente el nuevo contrato. La principal ventaja estriba en que en el momento de reanudar la prestación, esta no se verá reducida y correrá el tiempo restante asignado.

      En función de la duración del mismo, si se paraliza el cobro y elcontrato dura menos de 360 días, cuando este finalice es posible solicitar la continuación de la prestación interrumpida. En todo caso, el derecho a la reanudación debe solicitarse en el plazo de quince días tras la suspensión.

      Por su parte, si el contrato dura más de 360 días, a su conclusión puede optarse por proseguir la prestación interrumpida o bien solicitar una nueva. Esta es una opción recomendable en el caso de que el tiempo restante del antiguo paro sea reducido o en función de las bases de cotización del nuevo contrato. Conviene tener presente que las cotizaciones tenidas en cuenta para la prestación por la que no se ha optado, no podrán aplicarse para una posterior. Y es que al solicitar el reconocimiento de un derecho por un tiempo cotizado, ese periodo no puede volverse a utilizar para solicitar el reconocimiento de otro derecho.

    • Compatibilizar el trabajo con el cobro de la prestación: en caso de que se compatibilicen, la cuantía de la prestación se reduce en proporción al número de horas realizadas. Por contra, la duración de la prestación no varía y, al finalizar el contrato, se vuelve a percibir la cuantía íntegra que corresponda.
  2. Con subsidio de desempleo

    Quienes estuvieran recibiendo un subsidio por desempleo (prestación de nivel asistencial no contributiva, que no cotiza a la Seguridad Social) y comiencen a trabajar a tiempo parcial y por cuenta ajena, pueden elegir entre:

    • Interrumpir el cobro del subsidio: al finalizar el contrato hay dos posibilidades en función de su duración. Si el contrato se extiende por menos de 360 días, se puede solicitar la reanudación del subsidio interrumpido. Por el contrario, si el contrato dura 360 o más días, a su finalización no podrá proseguirse el subsidio paralizado, debe solicitarse una prestación de nivel contributivo, pues esta tiene prioridad.
    • Compatibilizar trabajo parcial y subsidio: para poder hacerlo, elsalario no debe superar el límite de rentas exigido como requisito para percibir el subsidio, equivalente al 75% del Salario Mínimo Interprofesional: 481,05 euros al mes. La cuantía del subsidio se reduce en la misma proporción que la jornada realizada, pero la duración del subsidio no cambia y, al finalizar el contrato, se volverá a percibir en su cuantía íntegra.

Trabajo por cuenta ajena a tiempo completo

  1. Con prestación contributiva

    Al interrumpirse el pago de la prestación:

    • Si el contrato dura menos de 360 días: en el momento de finalizar, puede solicitarse la reanudación de la prestación interrumpida antes de empezar el trabajo.
    • Si el contrato dura 360 días o más: cuando acabe, se puede elegir entre volver a cobrar la prestación paralizada antes de empezar el trabajo o solicitar una nueva prestación contributiva.

      En caso de no haber agotado la prestación anterior, se puede optar, por escrito y en el plazo de diez días desde el reconocimiento de la prestación, entre reabrir el derecho inicial por el periodo que restaba con las bases, porcentaje y topes que correspondían o percibir la prestación generada por las nuevas cotizaciones efectuadas.

  2. Con subsidio de desempleo

    Al interrumpirse el abono del subsidio:

    • Si el contrato ha durado menos de 360 días: en el momento de finalizar, puede solicitarse la reanudación del subsidio interrumpido antes de empezar el trabajo.
    • Si el contrato dura 360 días o más: debe solicitarse una prestación de nivel contributivo y no la reanudación del subsidio paralizado, puesto que la prestación por desempleo contributiva es prioritaria. Sin embargo, cabe una excepción. Los trabajadores de 55 años o más que hayan sido contratados más de tres meses, pueden compatibilizar, en este caso, el cobro del subsidio con el trabajo.

Como autónomo o por cuenta propia

Quienes estén recibiendo una prestación por desempleo e inicien una actividad como autónomo o por cuenta propia, verán interrumpido el abono de dicha prestación.

La diferencia respecto a los trabajadores por cuenta ajena, en el momento de retomar el paro interrumpido, estriba en la cantidad de meses de duración de la actividad. Así, puede reanudarse si el tiempo que dure la actividad es inferior a 24 meses. Si alcanza dos años o más meses, la prestación se considerará extinguida y no se volverá a percibir.

Por su parte, tal y como recoge la web de SEPE, las prestaciones por desempleo son incompatibles con el trabajo por cuenta propia, con independencia del número de horas que se dediquen a la actividad, de los resultados económicos obtenidos y aunque su realización no implique la inclusión obligatoria en alguno de los regímenes de la Seguridad Social.

¿Y si voy a trabajar al extranjero?

Aquellas personas que sean beneficiarias de prestaciones por desempleo, en el momento de trasladarse al extranjero, deben tener en cuenta que la salida prolongada fuera de las fronteras nacionales está solo autorizada para trabajar, buscar empleo, formarse profesionalmente o trabajar en cooperación internacional. Y esto implica la suspensión automática de las prestaciones. Se considera traslado de residencia la salida al extranjero por un tiempo superior a 15 días naturales una vez al año.

Las prestaciones podrán recuperarse en función de:

  • Si la estancia no supera el año: se interrumpe el abono de la prestación o subsidio durante ese tiempo. Al volver, si se está en desempleo, puede solicitarse la reanudación de la prestación interrumpida.

  • Si la estancia es de un año o más: al volver a España, si se está en situación de desempleo, no se tiene derecho a reanudar la prestación interrumpida. Sin embargo, si se viaja a un país no perteneciente a la Unión Europea, Australia o Suiza, y se ha trabajado 12 meses en los últimos seis años desde la última salida de España, al volver se tiene derecho a un subsidio para emigrantes retornados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Interrupción del paro por trabajo | EROSKI CONSUMER.

Ocho mitos en primeros auxilios

Hay creencias populares en torno a los primeros auxilios que, además de no ser efectivas, pueden provocar males mayores

  • Por TERESA ROMANILLOS
  • 5 de octubre de 2012

– Imagen: Julia Freeman-Woolpert –

Existen una serie de creencias respecto a los primeros auxilios que muchas personas comparten. Algunas pueden resultar eficaces pero otras son contraproducentes. Por eso, los especialistas recuerdan que ante el desconocimiento o la duda, lo mejor es abstenerse. En este artículo se describen las prácticas usadas como primeros auxilios que no tienen una base científica y que, incluso, pueden empeorar el problema.

1. Primeros auxilios en quemaduras: ¿dentífrico, mantequilla y clara de huevo?

Ante una quemadura, una costumbre frecuente es aplicar dentífrico en la zona lesionada. Es posible que esta idea surja del efecto refrescante que aporta la pasta, pero se trata de una falsa mejoría perniciosa por sus consecuencias, ya que la pasta de dientes es abrasiva y agrava la lesión. Tampoco debe aplicarseaceite o mantequilla, ya que ensucia la herida y puede empeorar las cicatrices posteriores.

Otro mito es el de aplicar clara de huevo a la quemadura con la creencia de que acelera la cicatrización gracias al colágeno. En primer lugar, la clara de huevo no contiene colágeno sino proteínas (albúmina). Si se emplea sobre una quemadura, queda pegada a la piel y dificulta la limpieza del lecho de la herida. Por otra parte, con esta práctica lo que se hace es dar nutrientes a las bacterias que colonizan la piel y facilitar las infecciones.

Ante una quemadura, lo mejor es aplicar agua fría (no hielo) y cubrir la zona con un pañuelo limpio o mejor, un apósito estéril (gasa). Si la quemadura no es grave y la piel está solo enrojecida, bastará un antiinflamatorio tópico. Si hay heridas o ampollas, consultar a un servicio médico.

2. “Hemorragia nasal: echar la cabeza hacia atrás”

Ante una contusión, es muy práctico y económico aplicar frío con una bolsa de guisantes congelados

Echar la cabeza hacia atrás ante una hemorragia nasal no detiene el sangrado. Lo que ocurre es que la sangre, en lugar de salir por el orificio nasal, se dirige a la parte posterior de la nariz y va hacia la garganta y la boca. De hecho, hay que hacer lo contrario.Para detener la hemorragia, hay que inclinar la cabeza hacia delante presionando la zona lateral del lado de la nariz que sangra, justo en la zona en que termina el hueso y empieza la zona carnosa. La presión debe ser firme y continua durante diez minutos. Si se aplica un poco de frío en la zona, que tiene un efecto vasoconstrictor, también puede resultar útil.

3. “Golpear la espalda ante un atragantamiento”

Es una práctica casi instintiva. No obstante, esta acción tan bien intencionada puede ser desacertada ya que puede favorecer la impactación del cuerpo extraño y empeorar la obstrucción de las vías aéreas. Ante esta contingencia debe practicarse la denominada maniobra de Heimlich, que consiste en colocarse detrás del afectado y rodearlo con los brazos para hacer una compresión por debajo de la boca del estómago. De esta manera, se impulsa de forma brusca el aire hacia arriba, de modo que facilita la expulsión del cuerpo extraño.

4. “Provocar el vómito ante una intoxicación”

A pesar de que es cierto que el vómito puede facilitar la eliminación del tóxico, no siempre es recomendable. Si la sustancia que se ha ingerido es corrosiva (lejía, amoniaco, etc.), devolver es contraproducente ya que lesionará la parte alta del tubo digestivo. También hay que ser muy prudentes al provocar el vómito en una persona semiinconsciente, porque pueden producirse aspiraciones del contenido gástrico hacia las vías respiratorias.

5. “Sujetar a las víctimas de convulsiones”

En un ataque o crisis convulsiva se producen movimientos no controlados de las extremidades que pueden ser relativamente violentos. Si se sujeta con fuerza al afectado para evitarlos, se corre el riesgo de provocar lesiones a quien sufre las convulsiones. Además, la inmovilización no acorta el ataque ni reduce los efectos. De la misma manera, está contraindicado intentar introducir un objeto en la boca para evitar que se muerda la lengua y administrar medicamentos orales, aunque sean antiepilépticos.

Ante una crisis convulsiva, hay que sujetar con suavidad al individuo para evitar que se lesione y amortiguar la cabeza y voltearlo de costado para impedir que, en caso de vómito, se produzca una aspiración hacia los pulmones. Al intentar introducir un objeto en la boca para imposibilitar que se muerda, además de lesionar al afectado, se corre el riesgo de sufrir una mordedura involuntaria.

6. “Succionar el veneno en caso de mordedura de serpiente”

¡Quién no lo ha visto en una película! La idea de que hay que succionar el veneno de una mordedura de serpiente está muy arraigada. Pero lo cierto es que lo idóneo es no manipular demasiado la zona para no provocar lesiones más importantes. En la mordedura, además del veneno, suelen inocularse sustancias que lesionan los tejidos circundantes que facilitan la propagación del tóxico.

Por este motivo, no hay que efectuar cortes y, en caso de succionar el veneno (medida muy controvertida según distintos especialistas), debe hacerse con mucho cuidado ya que puede ser peligrosa para la persona que la efectúa porque, si tiene alguna lesión en la cavidad bucal, podría absorber la toxina.Tampoco deben practicarse torniquetes para evitar que el veneno se distribuya por el organismo, ya que esto puede comprometer el riego sanguíneo de la herida y empeorarla.

En estos casos, lo adecuado es presionar de forma suave la herida para hacer brotar la sangre, inmovilizar el miembro afectado y procurar que se mantenga quieto y tranquilo, ya que el ejercicio y la ansiedad aumentan el riego sanguíneo y hace que el veneno se difunda con mayor rapidez.

7. “Poner un filete sobre una contusión”

Otro remedio “de película” es colocar un filete sobre un ojo morado u otro tipo de contusión. En este caso,el efecto beneficioso se produce solo por el frío, sin que intervengan para nada los componentes de la carne. El filete ayudaría a aplicar mejor el frío, ya que se adapta mejor a la zona afectada. Pero puestos a utilizar remedios caseros, es más higiénico y económico colocar una bolsa de guisantes congelados.

8. “Orinar sobre la picadura de medusa”

No está demostrado que funcione. En caso de picadura, de entrada, el agua salada puede ser un buen remedio para lavar la zona y calmar un poco el escozor. Es importante no aplicar agua dulce, ya que rompe las células urticariantes, lo que puede provocar una mayor liberación de toxina. El frío local (un pañuelo con unos cubitos de hielo) también atenúa las molestias, aunque no es conveniente darlo de forma directa. Una solución de vinagre al 50% o amoniaco puede ser efectiva para desactivar la acción de la toxina.

Fuente: Ocho mitos en primeros auxilios | EROSKI CONSUMER.

10 formas de aumentar tu nivel de energía durante el día

Aumenta tu nivel de energía

¿Te sientes entusiasmado e inspirado por la mañana sólo para encontrarte agotado por las tardes? Quizás sólo pareces animarte cuando tienes una taza de café en la mano o te las arreglas para concentrarte durante unos 30 minutos para luego estar todo el día sin hacer nada productivo.

Si tus niveles de energía fluctúan mucho entonces puede que tengas que centrarte en lograr tener un mayor equilibrio de la misma. Estos diez consejos te ayudarán:

1. Bebe mucha agua

Sí lo sé, tú has oído esto cientos de veces. Pero ¿Estas realmente haciendo eso?

Si estás un poco deshidratado entonces tendrás dificultades para concentrarte. Trata de mantener una botella de agua todo el tiempo en tu escritorio de modo que puedas fácilmente tomar un trago mientras trabajas.

2. No tomes mucha cafeína

El café, el té y los refrescos con cafeína te darán un impulso de energía a corto plazo, seguido por una recaída. Si estas confiando en la cafeína para mantenerte alerta y despierto, probablemente no estés durmiendo lo suficiente.

Pero… no reduzcas tu consumo de cafeína con demasiada rapidez o es probable que tengas un dolor de cabeza. Intenta reducirlo lentamente – si normalmente tomas seis tazas de café al día, redúcelo a cinco.

3. Come a intervalos regulares

Tu cerebro necesita combustible: si tienes hambre va a ser difícil que puedas concentrarte. También es difícil concentrarse después de una comida pesada – en lugar de hincharte a comer, come pequeñas cantidades a intervalos regulares.

Muchos nutricionistas recomiendan comer cada tres horas; esto significa tomar un refrigerio a media mañana y media tarde entre las comidas.

4. No comas bocadillos azucarados

Comer regularmente no significa llenarte de galletas o donas. La comida azucarada causa estragos en tus niveles de energía: te dan un impulso rápido seguido de un bajón.

Si tienes debilidad por el dulce, trata de comer fruta fresca en su lugar. En los días en que te provoque comer chocolate, elige las variedades oscuras (con al menos 70% de cacao) y come sólo una pequeña cantidad.

5. Toma una siesta

Aunque ésta no es una opción para muchos de nosotros, una pequeña siesta durante la tarde puede realmente aumentar tu energía. Si trabajas desde tu casa (¡o tiene un jefe muy comprensivo!) entonces trata de tomar una siesta de veinte minutos para ayudarte a superar el resto de la tarde.

Asegúrate de no dormir demasiado tiempo, en cambio trata de despertarte sintiéndote un poco atontado. Es posible que desees poner una alarma.

6. No escatimes tu sueño nocturno

Incluso si tomas una siesta durante el día, no duermas menos horas por la noche. La mayoría de nosotros necesitamos de siete a ocho horas de sueño para funcionar bien pero algunas personas necesitan más.

Es tentador dormir menos para tener más tiempo para poder realizar más cosas, pero si estás bien descansado tendrás más energía para hacerle frente a todo y conseguirás acabar con las tareas más rápido.

7. Toma descansos regulares

Nadie puede permanecer centrado en una tarea durante horas. Es necesario tomar descansos de lo que estás haciendo para mantener tus niveles de energía.

Es una buena idea alejarse del escritorio: toma un vaso de agua o ve a caminar un poco (incluso puedes dar una vuelta por los alrededores). A la hora de la comida asegúrate de tomar un descanso real del trabajo, en lugar de estar comiendo sándwiches en tu escritorio.

8. No procrastines

Tomar un descanso planeado es diferente a procrastinar (procrastinar es sinónimo de perder el tiempo). Si estás navegando por internet cuando sabes que deberías estar trabajando entonces simplemente estas poniendo resistencia a terminar una tarea.

A veces la procrastinación puede verse como un trabajo, por ejemplo: puedes que te pongas a trabajar en contestar mensajes de correo electrónico para tratar de apartar esa difícil llamada telefónica que tienes que hacer o ese informe complicado que necesitas terminar. Esto al final te hará sentir desmotivado. En su lugar haz frente a las tareas más difíciles primero – conseguirás un aumento real de tu energía.

9: Haz ejercicio

El ejercicio es bueno para ti en muchos aspectos. Uno de los beneficios de mantenerse activo es que muy probablemente obtendrás más energía.También encontraras que puedes dormir más profundamente.

10. No hagas ejercicio demasiado fuerte

Si has comenzado a ejercitarte en un gimnasio, ¡no te excedas! No tiene sentido pasarte dos horas en el gimnasio después del trabajo sólo para terminar tan agotado que terminas hundiéndote en el sofá con una bolsa de patatas fritas en vez de cocinar una comida saludable.

Para la mayoría de nosotros, treinta a cuarenta y cinco minutos de ejercicio moderado de tres a cinco veces a la semana está bien. No necesariamente tienes que hacer esto en una sola sesión diaria, en cambio podrías tener como objetivo dar un paseo a paso ligero durante unos veinte minutos en tu hora de almuerzo y después realizar un paseo en bicicleta veinte minutos en la tarde.

 

 

Fuente: 10 formas de aumentar tu nivel de energía durante el día.